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LA RELACIÓN MÁS IMPORTANTE ES CONTIGO MISMO: «YO PUEDO porque YO SOY»

La Relación más importante es contigo mismo: YO PUEDO porque YO SOY

No me salen muy fácil las frases que te impulsan a lanzarte, las frases motivadoras, las que dicen “tú puedes, lánzate, hazlo”, porque creo que primero va algo más profundo, va el autoconocimiento, va CONECTA CONTIGO.

Estoy convencida de que cuando alguien quiere lanzarse a algo, no importa que le digas que puede hacerlo. Quizás se lo crea un rato, ratico, pero la emoción le dura un chin, poco, poquito.

Cuando veo a alguien que quiere algo, pero no se ve haciéndolo, o se boicotea, vacila, o renuncia; me hace más click llevarle a averiguar ¿para qué? , para qué no lo haces, o para qué quieres hacerlo, para qué lo quieres.

  • Apunto más al autoconocimiento; a reconocer habilidades, fortalezas; a reconocer limitaciones, al entendimiento de las creencias, y a descubrir los valores y principios que rigen la vida de cada uno;
  • Apunto a CONECTA CONTIGO, porque cuando el individuo logra estar conectado a sí mismo, logra ver sus posibilidades, se compromete, se desafía y así, es capaz de lograr lo que se propone.

Cuando el individuo logra un elevado conocimiento de sí mismo:

  • se prepara para afrontar de manera asertiva los vaivenes de su existencia
  • construye una vida de mayor plenitud
  • tiene dominio de sus emociones
  • tiene consciencia de su nivel de control ante la adversidad  o los problemas

En el proceso de lograr metas y objetivos estamos expuestos a obstáculos que desafiarán nuestra confianza, nuestro coraje, nuestra resiliencia. Ante los problemas o adversidad, algunos sucumben a la desesperación, a la victimización, a la frustración; otros lo enfrentan con asertividad, manifestando un elevado dominio de sus emociones y autoconocimiento.

Ser consciente del nivel de control que ejercemos sobre los problemas y adversidad es parte del proceso de autoconocimiento  y es lo que determina nuestra actitud.

Debemos ser capaces de distinguir cuándo ejercemos control directo, indirecto o nulo ante las circunstancias que consideramos adversas o desfavorables:

  • Tenemos control directo sobre lo que nos afecta. Depende de nosotros.

Ejemplo:  Si alguien emite un juicio o una crítica que el otro considera desfavorable o desafortunada, quien es criticado tiene el poder de otorgarle importancia o no a ese juicio. La persona criticada decide si lo que se dice de él o ella le afecta o no, esencialmente porque tiene un elevado conocimiento de si mismo.

  • Ejercemos control indirecto

Ejemplo: Siguiendo con el ejemplo anterior, decimos que la persona criticada desfavorablemente tiene el poder de decidir cómo le afecta la crítica, pero no tiene el control de decidir lo que el otro piensa o juzgue; no obstante, Sí puede decidir actuar para modificar el juicio del otro, partiendo del entendimiento sobre la interpretación subjetiva sin la intención de modificar el pensamiento del otro.  Solamente se abre a la posibilidad de modificar su propia actuación a partir del juicio del otro.

Cuando tenemos consciencia de que no depende de nosotros decidir lo que piensan los demás, se manifiesta el autoconocimiento y aceptación del individuo, quien es capaz de aceptar los límites de su control y actuar e influir para generar algo diferente.

  • Cuando los obstáculos, inconvenientes o dificultades son indisolubles y son imposibles de controlar.  Sólo queda convivir con ellos y aceptar que no depende de nosotros y no le damos paso a tener injerencia en nuestra plenitud.

El autoconocimiento es un proceso, es un compromiso que está presente cuando el individuo es capaz de cuestionarse, asumir la responsabilidad de sus actos, de sus resultados y es consciente del nivel de control que puede ejercer.  No hay responsabilidad hacia afuera. El individuo actúa tomando el control de lo que le ocurre.

Cuando un YO PUEDO se manifiesta en acciones y resultados es porque antes hubo un YO SOY.

Si en ocasiones no somos capaces de lograr lo que queremos, existe la posibilidad de que haya aún preguntas sin respuestas que dependen del autoconocimiento.  Quizás convenga cuestionarte:

  • * ¿Para qué?
  • * ¿Cuáles son mis recursos?
  • * ¿Qué me hace falta y cómo puedo obtenerlo?
  • *¿Qué creencias me estás paralizando?
  • *¿Vale la pena, vale el esfuerzo?
  • *¿Voy a disfrutar el camino?

Hablamos de autoconocimiento, cuando podemos responder nuestros ¿para qué?.

El autoconocimiento es un proceso que ocurre en el presente.  Es un ejercicio de vida que nos eleva la consciencia y vivir en coherencia.

Es habitual que en la cotidianidad se nos escape el espacio para estar en contacto con nosotros mismos, no prestamos escucha a nuestra voz interna y estamos más prestos a vivir alejados de nuestra esencia valiosa.

Para empezar a vivir de acuerdo a tu Yo van algunas ideas:

  1. Sé agradecido contigo mismo.
  2. Identifica tus puntos fuertes.
  3. Reconoce tus limitaciones y sé generoso contigo mismo.
  4. Busca retroalimentación objetiva y honesta
  5. Celebra tus logros
  6. Acepta los niveles acerca de lo que puedes controlar.

Lograr lo que te propones inicia con una relación profunda contigo para conocerte y conectarte con quien Realmente eres. Se trata de CONECTAR CONTIGO.

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ESTRATEGIAS PARA LA ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO

Hoy en día, y en esta tierra nuestra Panamá, movilizarte de un lugar a otro puede ser un desafío total.

  • Si eres de los que dicen «no tengo tiempo», pero ves cómo a otros parece que el tiempo les sobra;
  • Si tienes dificultad para ser puntual y ves como otros parecen que duermen en el sitio de la cita;
  • Si simplemente no dispones de tiempo para tomar vacaciones, porque si las tienes, las ocupas para “ponerte al día”, quizás debas contemplar algunas realidades.

1. Primera realidad “EL DÍA TIENE 24 HORAS PARA TODOS”. No es cierto eso que te dices “el tiempo pasa más rápido ahora”. No, no te creas esa historia. Te propongo que consideres la segunda realidad.

2. Segunda realidad “SER EFECTIVO EN LA ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO NO ES TU FORTALEZA, ES TU DESAFÍO”. Si aceptas esta realidad, estás preparado para la última realidad que puede brindarte la posibilidad de identificar exactamente porqué a ti no te alcanza el tiempo.

3. Tercera realidad “RECONOCER CUÁL ES TU BRECHA”.
Sólo cuando logras darle nombre a tu brecha es cuando puedes tomar acciones y corregir. De otra manera te quedas diciendo “ok, ya sé que no soy muy bueno administrando mi tiempo”. Pero hasta allí no pasa nada. Sigues igual.

La mayoría de las veces no damos el siguiente paso, no porque no queramos, sino porque no sabemos cuál es nuestra brecha y qué debemos hacer para mejorar. Si este es tu caso, quizás te sirvan estas ideas:

Brecha #1: NO DARLE IMPORTANCIA AL DETALLE
Quieres hacer algo, te comprometes, pero al final no logras cumplir, porque no le das importancia al detalle.

En este caso, presta atención a lo siguiente:

  • Si se trata de algo nuevo para ti, no te comprometas sin tener claro la dimensión de la responsabilidad. Pregunta. No asumas y dale importancia al detalle. Lo que no se conoce no es posible cuantificarlo.
  • Si es algo que ya conoces, ve al detalle y ponte riguroso. Un ejemplo sencillo de ir al detalle:
    • Si debes asistir a una cita y debes trasladarte de un lado a otro, toma en cuenta no solo el tráfico, sino el tiempo que te tomará estacionarte, caminar, subirte al elevador, anunciarte, etc.

Brecha #2: SÍNDROME DEL CONTROL

Quieres hacerlo todo porque te parece que sólo tú puedes hacerlo bien.

Eso se llama sufrir del síndrome del control y perfeccionismo. (me lo he inventado yo, pero no encuentro mejor manera para describirlo). Obviamente si tú te encargas de todo, el tiempo no te alcanzará jamás.

A menos que quieras seguir controlándolo todo y pagando las consecuencias (cansancio, falta de tiempo, irritabilidad, por mencionar algunas), dale vuelta o reflexiona acerca de lo siguiente:

  • Empieza a confiar en los demás, en sus capacidades, en que también pueden hacer lo que tú haces. Créeme que no eres el único que ha nacido con una estrella para brillar. Otros también pueden hacerlo.
  • Desafía tus habilidades de comunicación. Si algo quieres que se haga exactamente como tú quieres, empieza a describirlo y a comunicarlo tal cual quieres que se haga.  Dale importancia al “cómo”.

Si algo no sale como querías, quizás es que no lo supiste pedir ¿no te parece?, para eso te sirve reconocer qué habilidades comunicativas pondrás en marcha para que los demás hagan lo que tú deseas que hagan.

Si no confías en los demás, si no sabes pedir lo que quieres ¿Cómo pretendes tener tiempo para ti, o que el tiempo te alcance para lo que quieras hacer?.

Brecha #3: PIERDES EL FOCO FÁCILMENTE

Aun cuando tienes un plan a seguir, tareas organizadas, detalle, etc; te ocupas en hacer exactamente lo contrario. Te distraes con facilidad, porque hay ciertas obsesiones que te dominan. Vas por una cosa y en el camino empiezas a hacer otra ¿te suena?

  1. Primero identifica cuál es esa obsesión que te desenfoca y gestiónala.
  2. Segundo, aférrate a tu propósito. Si no lo sabes, pregúntate ¿porqué? ¿para qué?. ¿Por qué vas a asistir a tu próxima reunión? ¿Cuál es el propósito de la actividad, o de la tarea?.  Hazte preguntas y respóndete.

Cuando logras identificar el propósito es más fácil mantener el enfoque en tu compromiso o en lo que quieras hacer.

Si estas ideas te han servido, quizás logres ver por donde cojeas, quizás puedas enfocar tus esfuerzos y tomar acción para administrar mejor tu tiempo.

Para resumir las ideas y rescatar tu habilidad de administrar tu tiempo:

  • Prioriza tus actividades diarias. Identifica tareas y compromisos urgentes e importantes.
  • Brinda atención al detalle.
  • Pide ayuda. Confía.
  • Aférrate a tu propósito.

Y si tienes imprevistos, corrige rumbo, pide ayuda, negocia, pero no te quejes que el día para ti es corto. Recuerda, el día tiene 24 horas para todos, si a ti no te alcanza, tienes una brecha que vale la pena gestionar.