adminmargarita No hay comentarios

ESTRATEGIAS PARA LA ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO

Hoy en día, y en esta tierra nuestra Panamá, movilizarte de un lugar a otro puede ser un desafío total.

  • Si eres de los que dicen «no tengo tiempo», pero ves cómo a otros parece que el tiempo les sobra;
  • Si tienes dificultad para ser puntual y ves como otros parecen que duermen en el sitio de la cita;
  • Si simplemente no dispones de tiempo para tomar vacaciones, porque si las tienes, las ocupas para “ponerte al día”, quizás debas contemplar algunas realidades.

1. Primera realidad “EL DÍA TIENE 24 HORAS PARA TODOS”. No es cierto eso que te dices “el tiempo pasa más rápido ahora”. No, no te creas esa historia. Te propongo que consideres la segunda realidad.

2. Segunda realidad “SER EFECTIVO EN LA ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO NO ES TU FORTALEZA, ES TU DESAFÍO”. Si aceptas esta realidad, estás preparado para la última realidad que puede brindarte la posibilidad de identificar exactamente porqué a ti no te alcanza el tiempo.

3. Tercera realidad “RECONOCER CUÁL ES TU BRECHA”.
Sólo cuando logras darle nombre a tu brecha es cuando puedes tomar acciones y corregir. De otra manera te quedas diciendo “ok, ya sé que no soy muy bueno administrando mi tiempo”. Pero hasta allí no pasa nada. Sigues igual.

La mayoría de las veces no damos el siguiente paso, no porque no queramos, sino porque no sabemos cuál es nuestra brecha y qué debemos hacer para mejorar. Si este es tu caso, quizás te sirvan estas ideas:

Brecha #1: NO DARLE IMPORTANCIA AL DETALLE
Quieres hacer algo, te comprometes, pero al final no logras cumplir, porque no le das importancia al detalle.

En este caso, presta atención a lo siguiente:

  • Si se trata de algo nuevo para ti, no te comprometas sin tener claro la dimensión de la responsabilidad. Pregunta. No asumas y dale importancia al detalle. Lo que no se conoce no es posible cuantificarlo.
  • Si es algo que ya conoces, ve al detalle y ponte riguroso. Un ejemplo sencillo de ir al detalle:
    • Si debes asistir a una cita y debes trasladarte de un lado a otro, toma en cuenta no solo el tráfico, sino el tiempo que te tomará estacionarte, caminar, subirte al elevador, anunciarte, etc.

Brecha #2: SÍNDROME DEL CONTROL

Quieres hacerlo todo porque te parece que sólo tú puedes hacerlo bien.

Eso se llama sufrir del síndrome del control y perfeccionismo. (me lo he inventado yo, pero no encuentro mejor manera para describirlo). Obviamente si tú te encargas de todo, el tiempo no te alcanzará jamás.

A menos que quieras seguir controlándolo todo y pagando las consecuencias (cansancio, falta de tiempo, irritabilidad, por mencionar algunas), dale vuelta o reflexiona acerca de lo siguiente:

  • Empieza a confiar en los demás, en sus capacidades, en que también pueden hacer lo que tú haces. Créeme que no eres el único que ha nacido con una estrella para brillar. Otros también pueden hacerlo.
  • Desafía tus habilidades de comunicación. Si algo quieres que se haga exactamente como tú quieres, empieza a describirlo y a comunicarlo tal cual quieres que se haga.  Dale importancia al “cómo”.

Si algo no sale como querías, quizás es que no lo supiste pedir ¿no te parece?, para eso te sirve reconocer qué habilidades comunicativas pondrás en marcha para que los demás hagan lo que tú deseas que hagan.

Si no confías en los demás, si no sabes pedir lo que quieres ¿Cómo pretendes tener tiempo para ti, o que el tiempo te alcance para lo que quieras hacer?.

Brecha #3: PIERDES EL FOCO FÁCILMENTE

Aun cuando tienes un plan a seguir, tareas organizadas, detalle, etc; te ocupas en hacer exactamente lo contrario. Te distraes con facilidad, porque hay ciertas obsesiones que te dominan. Vas por una cosa y en el camino empiezas a hacer otra ¿te suena?

  1. Primero identifica cuál es esa obsesión que te desenfoca y gestiónala.
  2. Segundo, aférrate a tu propósito. Si no lo sabes, pregúntate ¿porqué? ¿para qué?. ¿Por qué vas a asistir a tu próxima reunión? ¿Cuál es el propósito de la actividad, o de la tarea?.  Hazte preguntas y respóndete.

Cuando logras identificar el propósito es más fácil mantener el enfoque en tu compromiso o en lo que quieras hacer.

Si estas ideas te han servido, quizás logres ver por donde cojeas, quizás puedas enfocar tus esfuerzos y tomar acción para administrar mejor tu tiempo.

Para resumir las ideas y rescatar tu habilidad de administrar tu tiempo:

  • Prioriza tus actividades diarias. Identifica tareas y compromisos urgentes e importantes.
  • Brinda atención al detalle.
  • Pide ayuda. Confía.
  • Aférrate a tu propósito.

Y si tienes imprevistos, corrige rumbo, pide ayuda, negocia, pero no te quejes que el día para ti es corto. Recuerda, el día tiene 24 horas para todos, si a ti no te alcanza, tienes una brecha que vale la pena gestionar.